Descubre cómo se trabaja en un centro educativo de Finlandia

March 14, 2018

Profesora en la Universidad de Barcelona y psicóloga infantil-juvenil, Noemí Mauri ha visitado la escuela Hertsikan ala-aste de Helsinki (Finlandia). Este viaje le ha permitido comprobar cómo son sus aulas, el día a día de sus alumnos, las actividades que realizan o cómo se trabaja en un centro educativo de Finlandia. Una experiencia que le ha servido, entre otras cosas, para realizar una comparación entre el sistema educativo finés y el español.

 

La infancia es la semilla más preciada. Invertir en salud mental y educación son cuestiones básicas para mejorar las diferentes áreas del sistema, convirtiéndose en piezas clave de un engranaje personal, social-político y económico de calidad. Hace años, países como Finlandia entendieron e invirtieron en esta línea y los resultados positivos obtenidos se muestran en pruebas como PISA ya que las evaluaciones académicas de este país se sitúan entre las posiciones más avanzadas en Europa.

 

La inquietud por entender cuáles son los factores que facilitan este rendimiento, así como el interés de conocer las prácticas educativas de este país, me llevaron a visitar la escuela Hertsikan ala-aste de Helsinki, Finlandia.

Escuela finesa: primeros conocimientos

Aunque la escolaridad obligatoria en Finlandia se inicia a los 7 años (que en nuestro caso se corresponde con 2º de Primaria), en el curso anterior los niños son preparados para la adquisición de la lectura y la escritura: no será hasta la entrada a la escuela cuando se les enseñe y se les pidan estos conocimientos de manera más formal.

En España, la escolaridad obligatoria se inicia a los 6 años (1º de Primaria) si bien, en muchas ocasiones, se espera que los niños ya tengan ciertos conocimientos en materia de lectura y escritura; parece que se concibe que cuanto antes se lo enseñemos mejor lo aprenderán. Según mi punto de vista, no se trata tanto de iniciar ‘cuando antes mejor’, sino del momento óptimo de cada alumno. A veces, cuesta entender que el proceso de aprendizaje no será igual ni del mismo modo para todos. Considero imprescindible la comprensión y adaptación de la demanda educativa de cada alumno.

 

Otra particularidad del sistema educativo finés es que la jornada académica finaliza entre las 12 horas y las 15 horas y que son pocos los chavales que realizan actividades extraescolares. Aun así, estas extraescolares tienen relación con sus aficiones y no con aprendizajes académicos. Mientras que la mayoría de alumnos suelen destinar las tardes a jugar a múltiples actividades de ocio en casa (dibujar, pintar, tocar el piano, hacer manualidades, jugar, leer…), nuestra situación socio-laboral dificulta que los progenitores puedan destinar el suficiente tiempo a sus hijos, lo que conlleva a alargar la jornada escolar apuntándoles a múltiples extraescolares.

Diferencias en cuanto a la metodología

En cuanto al currículum de la escuela, vemos que éste se basa en los principios básicos de la metodología Montessori que promueve el papel activo del alumnado como motor de aprendizaje. La misión de la escuela es ayudarles a aprender por sí mismos, junto con otros, en un ambiente seguro. Ya, a nivel curricular, los diferentes aprendizajes se trabajan de manera transversal, pues los conocimientos se organizan a partir de los ejes vertebradores de la cultura, la naturaleza y la sociedad. Dentro de cada uno de estos ejes trabajarán el resto de contenidos del curso. Aun así, las asignaturas de Matemáticas, lenguas extranjeras y finés son estudiadas de manera separada.

Hace 20 años que este centro también ha optado para organizar las aulas combinando estudiantes de diferentes edades (de 7-9 años y 10-12 años, respectivamente). Justo es decir que, a pesar de que la formación de los grupos es clara, el funcionamiento es flexible y según las demandas educativas se subdivide el grupo y se trabaja de manera independiente en otro espacio. Además, dentro de la misma clase, en ciertos momentos hay dos maestras, facilitando que la atención pueda ser más personalizada.

 

Según los docentes, la presencia de alumnado de diferentes edades dentro del aula promueve unos aprendizajes de cariz intrapersonal e interpersonal notable: los más pequeños se esfuerzan para asemejarse a los grandes y estos trabajan la empatía y la paciencia con sus compañeros más pequeños. A la vez, aquellos alumnos con necesidades educativas especiales también se sienten más reconfortados al compartir espacio con compañeros que siguen un proceso de aprendizaje similar sintiéndose más ‘entre iguales’.

Otra particularidad destacable de esta pedagogía es la promoción de la autonomía y el respeto en la toma de decisiones de los propios niños. La organización del aula, el mobiliario y las prácticas educativas resultan fundamentales. Así, las aulas destinadas a los alumnos más pequeños se caracterizan por su ambiente cálido y acogedor, con una notable variedad de mobiliario: pizarra de tiza y digital, mesa grande, mesa más pequeña y altura, alfombra grande central, almohadas, taburetes, pufs e, incluso, un sofá.

El espacio en la escuela

El espacio facilita el movimiento del alumnado y lo que se busca es que cada uno escoja, conociendo sus propias necesidades, su bienestar para trabajar de la manera más cómoda posible. Se trabaja respetando la variedad de estilos de aprendizaje y creo que esto es uno de los aspectos clave a repensar en nuestro modelo educativo.

 

Otra dinámica que ilustra esta promoción en la autonomía de cada estudiante es que el profesorado explica las diferentes tareas a desarrollar a lo largo de la semana y es el propio alumno quien decide por qué asignatura y tarea empieza: ellos mismos aprenden a auto-gestionarse el tiempo y organizarse. A la vez, deciden dónde y cómo se ubican en el espacio (tanto dentro del aula como en el pasillo donde también se les permite estar). Según me explicó una maestra, al final de semana, los niños tienen que tener hechas las diferentes tareas. Yo le pregunté ingenua: ¿Y qué pasa si no lo tienen hecho? Ella me respondió: “Pues les ayudamos los demás”.

Tareas domésticas en la escuela

La libertad de movimiento también la vemos cuando tienen que ir al lavabo, pues los maestros entienden que es una necesidad fisiológica natural y que los propios niños saben si necesitan ir o no. Por tanto, no piden permiso. Otro ejemplo del fomento de la autonomía que se persigue es que parte del currículum contempla el aprendizaje de tareas domésticas: practican habilidades como coser, cocinar, limpiar y planchar en determinadas aulas.

 

La distribución horaria es otro elemento característico de la organización pedagógica de las escuelas finesas. La mayoría de las clases tienen una duración de 45 minutos (las investigaciones en neurociencia afirman que éste es nuestro límite de capacidad atencional), hecho que beneficia el aprovechamiento de las diferentes clases. Además, entre clase y clase, en algunos casos, están pautados descansos de 15 minutos.

En cuanto a la atención a la diversidad, el modelo finés contempla un modelo de escuela comprensiva e inclusiva real: existen una serie de aulas destinadas a trabajar algunos contenidos con aquellos alumnos que muestran necesidades educativas especiales contando con una educadora con dedicación completa por cada uno de ellos.

Conclusiones

Después de repasar algunos de los aspectos que más me llamaron la atención durante mi estancia en el centro Hertsikan ala-aste, me gustaría puntualizar que ningún modelo educativo es absolutamente perfecto ni ideal. Además, hay que tener en cuenta el contexto social y cultural de cada país así como la inversión económica y de recursos que realiza el sistema político.

Ahora bien, me pregunto si algunos elementos del enfoque pedagógico que siguen otros países podrían ser válidos, también, en nuestra cultura y sociedad. Parece ser que uno de los puntos clave del éxito educativo de las escuelas finesas es el desarrollo de un modelo pedagógico que promueve dar alas a la creatividad, la libertad y la autonomía de su alumnado. La experiencia de visitar una escuela finesa y compartir visiones con sus profesionales me ha dado esperanza e ilusión para poder acompañar de una manera diferente a los niños, educadores y familias en el proceso educativo. Ha sido una vivencia reconfortante al ver que es posible otra manera de hacer, de mirar, de tratar y de pensar en la educación.

 

Fuente: Educacion 3.0. Tomado de: https://www.educaciontrespuntocero.com/experiencias/ensenanza-centro-educativo-finlandia/73952.html

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