Motiva a tus alumnos con el Aprendizaje a través del juego

 

El Game-based learning (GBL), también conocido como Aprendizaje a través del juego, es una metodología educativa consistente en utilizar juegos y/o videojuegos en el aula para el aprendizaje de contenidos y competencias, así como su evaluación por parte del profesorado. Pero, pese a tener en común el juego como recurso educativo, este método de enseñanza no debe confundirse con la gamificación pedagógica ya que, al contrario de esta última, el GBL no toma algunos elementos del juego para adaptarlos a un entorno educativo si no que introduce en clase un juego, muchas veces diseñado con fines pedagógicos o como serious games, con la intención de que el alumnado obtenga una serie de aprendizajes a partir de su participación en él. Además, existen otras diferencias entre una y otra práctica, como el hecho de que, por ejemplo, el objetivo de la gamificación es la motivación, independientemente del resultado obtenido, pero el GBL permite a sus jugadores perder el juego y, en una nueva diferencia, también disfrutarlo como tal y más allá de sus virtudes pedagógicas.

 

El placer de jugar

 

El escritor Johan Huizinga (1872-1945) definió el juego en su seminal Homo Ludens como “…una acción u ocupación libre, que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptadas, acción que tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de tensión y alegría y de la conciencia de ‘ser de otro modo’ que en la vida corriente”. Una visión cultural y de gran importancia histórica en su campo de estudio, que fue complementada posteriormente por el psicólogo constructivista Jean Piaget (1896-1980), quien consideraba el juego como la forma principal con la que los niños y niñas desarrollan nuevas estructuras mentales, en un extremo que también fue estudiado por el psicólogo Lev Vygotski (1896-1934) con el que compartía teorías del desarrollo cognitivo. Así pues, el juego es una fuente de placer que, a través del aprendizaje significativo, permite a sus participantes aprender gracias a la motivación que genera. Y todo gracias a que la motivación implica un mayor esfuerzo por parte de quienes la sienten y, en paralelo, un incremento en sus capacidades para persistir en el juego y de estar más atentos a todo lo que tiene que ver con él. Tal y como ha sido estudiado desde una perspectiva neuroeducativa (que considera que la segregación cerebral de oxitocina, la dopamina o la serotonina) es en esta capacidad motivadora que el juego y todos los elementos que lo componen tienen para sus participantes donde se encuentra el mayor gancho educativo del GBS, de entre todas sus cualidades. Pero ¿qué requisitos debe cumplir la introducción de un juego en el aula para que pueda ser considerado como parte de un Aprendizaje basado en el juego?

  • La finalidad pedagógica del juego debe ser clara y carecer de ambigüedades, ya que, si no, puede convertirse en un juego sin más, lo que pese a sus placenteras cualidades desvirtúa el objetivo último de todo GBL: mejorar el aprendizaje de vuestros alumnos.

  • El juego debe resultar atractivo para el alumnado, algo que muchas veces resulta difícil de lograr en juegos planteados con finalidades educativas, ya que sus recursos suelen ser menores que los de otros destinados al puro placer de jugar.

  • Al igual que todo aprendizaje, cualquier juego destinado a formar parte de un GBS debe hacer posible una evolución de sus jugadores, obligándoles a superar uno o varios obstáculos o niveles para, así, poder resolver si los conocimientos que se pretendía que adquiriesen los alumnos han sido, efectivamente, asimilados.

Alumnado y profesorado: de Gamers y Game-masters

 

En un entorno pedagógico atravesado por el GBL, el alumno se convierte, en cierta medida, en el responsable último de su propio aprendizaje. Sus capacidades para superar los retos planteados por el juego son los que le permitirán asumir los conocimientos que se desea que aprenda. Lo que solo puede ser posible si acepta el grado de motivación que le ofrece el juego con una actitud activa, y fomentando la colaboración con otros alumnos con los que, si el juego lo permite, puede participar conjuntamente para obtener un resultado más satisfactorio.

Como suele ocurrir con este tipo de metodologías, el rol del profesorado también varía respecto a su papel, más o menos habitual, de transmisor de conocimientos en el aula. En una situación pedagógica vehiculada por un GBL, el profesorado pasa a ser un acompañante que, pese a la asunción no siempre fácil de este nuevo rol, debe planificar los pasos que debe seguir el proceso de aprendizaje de sus alumnos y alumnas y cuáles son los objetivos que se pretenden asumir a partir de su implementación. Utilizad juegos que conozcáis bien y os resulten prácticos para enseñar lo que deseáis enseñar y, en el caso de que el GBL se de a través de videojuegos, no temáis a la llamada brecha digital, que separa a la población en dos teóricas mitades compuestas por aquellos que han crecido de la mano de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y que teóricamente por eso deberían ser más capaces de controlarlas, y una segunda mitad que, por su más avanzada edad, desconoce cómo usar estas tecnologías. Pensad que, en este sentido, el juego o el videojuego no entiende de edades y que, en lo que a contenidos a impartir se refiere, los maestros seguís siendo vosotros.

 

Fuente de información: Aula Planeta

 

Tomado de: http://www.aulaplaneta.com/2018/12/14/educacion-y-tic/motiva-a-tus-alumnos-con-el-aprendizaje-a-traves-del-juego/

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

El papel clave de la neuromotricidad en el aula

December 5, 2018

1/1
Please reload

Entradas recientes

August 11, 2019